domingo, 16 de octubre de 2016

La nueva FAES. Una oportunidad para la coherencia ideológica y la sinceridad intelectual


Esta semana hemos asistido a la separación formal entre el Partido Popular (PP) y la Fundación FAES, que empieza su andadura como fundación independiente de carácter privado. Es una noticia de indudable calado político y espero sea un punto de partido para incorporar de nuevo el debate de las ideas en el ámbito político español.

FAES siempre se ha considerado como la fábrica de las ideas del PP y como tal, la encargada de suministrar material para los programas electorales así como de ayudar en la formación de sus dirigentes. Es indudable que en los últimos años este modelo no ha funcionado y el distanciamiento ideológico entre FAES y PP ha sido cada vez mayor. No hay más que revisar los principios fundacionales de FAES y por donde ha caminado la política del PP en estos últimos cinco años.


Veamos los principios fundacionales de FAES:

-      Defensa del liberalismo como principio de ordenación política para la defensa de los derechos y libertades individuales de los españoles en el marco de un Estado de Derecho. Nos preguntamos donde está la defensa de la libertad de los ciudadanos en la elección de la educación para sus hijos, la de los padres para que sus hijos puedan estudiar en su lengua materna en ciertas partes de España o la libertad para poder rotular tu negocio en español.

 

-      Considera que el mejor sistema democrático es la democracia liberal y representativa. Pensemos si en estos últimos años se ha avanzado algo en la separación de poderes, la independencia de la Justicia, el control entre los distintos poderes del Estado o el respeto a la Constitución.

 

-      Defiende una economía con presupuestos equilibrados, impuestos reducidos y gasto público racionalizado como los mejores instrumentos para la generación de una sociedad del Bienestar próspera y cohesionada. La experiencia de cinco años del gobierno del PP nos muestran presupuestos con los déficits más altos de la zona euro, una mayor carga fiscal a los ciudadanos que en 2011 y un elevado nivel de gasto público superfluo que no ha sido sometido a un verdadero análisis de eficiencia y reducción de duplicidades.

 

-      Cree en España como nación unida y plural y considera que la nación española es un proyecto histórico para el fomento y desarrollo de la libertad individual. Asistimos a un continuo retroceso ante las exigencias nacionalistas permitiendo desafíos secesionistas, desobediencias de resoluciones judiciales y a un abandono de la responsabilidad del gobierno de representar a todos los españoles.

 

-      Defiende la idea de una Unión Europea como unión de naciones diferentes, ligadas por valores comunes. La afirmación de defensa de una unión de naciones es poco creíble cuando un partido se muestra indolente en la defensa de la unidad de la nación española.

 

-      Considera que el vínculo atlántico entre Europa y los Estados Unidos es imprescindible frente a las amenazas del terrorismo y el fundamentalismo, y para crear un área de libre comercio. Ser firme en la lucha contra el terrorismo y el fundamentalismo significa no permitir marcas blancas de grupos terroristas, homenajes a asesinos ni la propagación de ideas y costumbres que fomentan el odio o la discriminación. Obvio por otro lado decir la falta de compromiso del actual partido en el gobierno en la defensa de un área libre de comercio en el Atlántico Norte.

 

-      Defiende que América Latina es parte de la comunidad occidental, con la que comparte valores. Creo que es indudable que España puede y debe estrechar los lazos con unos países con los que compartimos tanto y que forman parte de nuestra propia historia.

FAES ha dado un paso importante separándose del PP. Yo lo aplaudo y como yo, todos aquellos que piensan que en la política española se debe dar la batalla ideológica frente a quienes pretenden implantar un pensamiento único basado en dogmas y mensajes trasnochados.

Por coherencia ideológica, sinceridad intelectual y responsabilidad ante un amplio sector de la sociedad española, en la nueva FAES se debe dar un paso más.

Un paso más, desde su independencia, dando voz a quienes, en el espectro político actual, tienen en la defensa de sus principios y valores la razón de ser de su existencia y acción política.  

La nueva FAES debe dar un paso valiente pero comprometido y explicar a quienes consideran que es un referente ideológico, cual es la opción política actual que mejor los representa.

Esta opción se llama VOX y confío llegue a convertirse en el vehículo de representación de quienes creen en la defensa de los principios liberal/conservadores, hoy en día huérfanos de defensa en el Parlamento español.

Esta es mi opinión.

 

Pablo Sáez Alonso-Muñumer

Vicesecretario del Consejo Político de VOX

viernes, 30 de septiembre de 2016

Urge el apoyo a un partido de carácter nacional


El indudable triunfo de Alberto Núñez Feijoo en las elecciones gallegas y la guerra interna desatada en el PSOE en estos días están proporcionando al PP un impulso extra en su posición de presentarse ante la opinión pública española como el único partido nacional capaz de formar gobierno.

Pronto se ha olvidado el fracaso de los partidos nacionales (PP, PSOE y Cs) en las elecciones del País Vasco y la reafirmación por el Parlamento de la Comunidad Autónoma de Cataluña de la hoja de ruta independentista. Elección tras elección, tanto en País Vasco como en Cataluña, estamos viendo el retroceso del apoyo popular a unos partidos que han decidido abandonar la defensa de aquello que nos une y han permitido a los partidos independentistas monopolizar el mensaje que llega a los ciudadanos.

Es triste pero en muchos lugares de España no puedes manifestar orgullo de ser español sin que ello suponga descalificaciones y rechazo por parte de cierta parte de los ciudadanos.

Es urgente recuperar el mensaje de la unidad y poner en valor la realidad de una España unida, diversa y solidaria. Es apremiante hacerse la pregunta:

¿Son realmente el PP, PSOE y Cs partidos de carácter nacional y con capacidad de recuperar el valor de la unidad?

Pensemos lo que un partido de carácter nacional NO puede permitir:

  • Un continuo retroceso ante las exigencias nacionalistas abandonando por tanto su responsabilidad de representar a todos los españoles.
  • Que se permanezca impasible ante el desafío de parlamentos autonómicos que legislan para romper España.
  • Una educación en manos de partidos nacionalistas que focalizan sus enseñanzas en las particularidades propias exagerándolas o inventándolas. Un sistema educativo que no garantiza la libre elección de la lengua vehicular en muchas partes de España.
  • Un deterioro de la imagen exterior de España permitiendo “embajadas autonómicas” y lo que supone de fomento de un mensaje rupturista.
  • La existencia de barreras lingüísticas para trabajar en cualquier parte del territorio nacional ni la imposición de sanciones por el uso de la lengua común.
  • Una asistencia sanitaria diferente en función del lugar del territorio nacional en el que residas.
  • La existencia de tantos Tribunales Superiores de Justicia como autonomías existen en España.
  • La aprobación de normas que atentan contra la unidad del mercado interno y por tanto poniendo obstáculos al crecimiento y expansión de las empresas nacionales.
  • Unos costosos medios de comunicación al servicio del independentismo pero pagados por todos los españoles.
  • La multiplicidad de organismos y entes públicos autonómicos creados para el sostenimiento de la clase política en lugar de para prestar un mejor servicio a los ciudadanos.
  • Que los ciudadanos reciban, por parte de los partidos políticos, un mensaje distinto en función de los diferentes puntos de España en que residan.
  • Que se sustraiga a los ciudadanos un debate serio sobre  las consecuencias políticas, sociales, culturales y económicas del Estado Autonómico mientras se plantean debates menores sobre administraciones provinciales.

Todo ello se ha permitido, se sigue permitiendo y parece que seguirá siendo práctica habitual en el futuro. La conclusión es clara: En España existen partidos con presencia en todo el territorio español pero adolecen de carácter nacional.

Un partido de carácter nacional debe ofrecer un proyecto único en toda España. Un proyecto que respete y cuide las particularidades de los diferentes municipios y regiones, lo que constituye un inmenso patrimonio cultural del que todos nos debemos sentir orgullosos. Un partido que defienda la diversidad pero luche contra la diferenciación.

Un partido de carácter nacional construido sobre la solidez de unos pilares forjados por firmes principios.

Ese partido existe, se llama VOX y, con el trabajo de todos, espero llegue a convertirse en la voz de quienes creen en el valor de la unidad.

Esta es mi opinión.

 

Pablo Sáez Alonso-Muñumer

Vicesecretario del Consejo Político de VOX

martes, 23 de agosto de 2016

Se puede reducir gasto público sin tocar Educación y Sanidad – País Vasco


La mayor parte de los partidos políticos coinciden en la necesidad de reformar el sistema de financiación autonómico y todos alegan que su Comunidad Autónoma se encuentra perjudicada en el actual sistema de reparto. Es obvio decir que lo que están buscando son mayores transferencias por parte del Gobierno Central que supondrá por tanto ahondar, si cabe aún más, en el proceso de reducir el papel del Estado Central a la mínima expresión y agigantar unos gobiernos autonómicos ya de por sí sobredimensionados.

Dos de estos “Parlamentos Autonómicos”, el vasco y el gallego, van a ser renovados tras las elecciones convocadas para finales del mes de septiembre. Volveremos a ver peticiones de reforma (o sea peticiones de más fondos) por parte de la mayoría de los partidos que se presentarán a estas elecciones. Escucharemos de  nuevo el argumento de que las Comunidades Autónomas no pueden ajustar más sus gastos sin tocar el gasto en sanidad y educación, los cuales fueron transferidos a las Comunidades Autónomas en la peor decisión tomada por José María Aznar en sus años de gobierno.

¿Se pueden reducir gastos sin tocar educación y sanidad?

Para responder a esta pregunta debemos analizar los presupuestos de las diferentes Comunidades Autónomas.

En este artículo vamos a comenzar los presupuestos de la Comunidad Autónoma Vasca (en adelante CAV) del ejercicio 2016 cuyo resumen es como sigue:


La suma de Educación y Sanidad tan solo absorbe el 57,4% del presupuesto de la CAV.

Es por tanto falso que cualquier exigencia de reducción de gasto público autonómico afectaría a recortes en ambos conceptos.

La deuda pública por su parte supone un 10,7% del presupuesto de gasto de los que la mayor parte corresponde a disminución de pasivos financieros y un importe de 278 millones de euros al pago de intereses. Siempre es bien recibido aprovechar épocas de crecimiento para reducir el volumen de deuda.

Destacamos por otro lado, la existencia de una serie de gastos claramente políticos intrínsecamente relacionados a la existencia de la CAV como por ejemplo: Parlamento, Presidencia del Gobierno y Recursos y Compromisos Institucionales que suman, entre los tres conceptos, 225,5 millones de euros.

Los gastos políticos ascienden a 225,5 millones de euros.

A los gastos políticos mencionados podemos sumar el gasto de departamentos tales como el Tribunal de Cuentas o la Agencia Vasca de Protección de Datos (8,6 millones de euros) completamente vinculados Comunidades Autónomas.

Los Organismos Autónomos Administrativos disponen de un presupuesto global de 1.003 millones de euros

No solo eso, también debemos considerar el presupuesto de los Organismos Autónomos Administrativos con un presupuesto global de 1.000 millones de euros de entre los que destacan los 836 millones de euros correspondientes al Servicio Vasco de Empleo. Es una cuestión de sentido común solicitar un análisis de las competencias y trabajo desarrollado por este Organismo para evitar posible duplicidades con el trabajo realizado por el Inem.


Creo todos, menos los políticos que defienden el modelo de Estado Autonómico, llegamos a las mismas conclusiones:

Si se puede ahorrar sin tocar Educación ni Sanidad.

Si se ahorrarían gastos políticos si suprimimos las Autonomías.

Si existen duplicidades entre los numerosos Organismos Autónomos creados por la existencia de las Autonomías y Organismos dependientes del Gobierno Central.

Esta es mi opinión

 

Pablo Sáez Alonso-Muñumer

Vicesecretario del Consejo Político de VOX